¿COMO TRABAJAR LOS LIMITES EN LOS PRIMEROS DOS SEPTENIOS?
El desarrollo del sentido vital y del tacto en la primera infancia es fundamental para establecer límites y una individualidad sana. Los niños necesitan continuidad y ritmos predecibles, no horarios rígidos, para integrar adecuadamente su corporalidad.
Como adultos, debemos cultivar una actitud de devoción y gratitud, no solo reactividad, para poder poner límites de manera efectiva. Primero debemos superarnos a nosotros mismos y nuestras tendencias infantiles antes de poder guiar a los niños.
El reto es encontrar el equilibrio entre las necesidades vitales y el establecimiento de límites, lo cual requiere autoconocimiento y una disposición interior tranquila por parte de los adultos.


